Ejemplos de adverbios

Muchas veces confundidos con los adjetivos e incluso con los verbos, los adverbios son una clase de palabras que tiene una función similar a la que tienen los adjetivos con los sustantivos (modificarlos), solamente, que en este caso, los adverbios modifican el significado de los verbos.

Su función es muy importante en la construcción de frases y por eso merece la pena conocer algunos ejemplos de adverbios para identificarlos con mayor facilidad.

Por ejemplo “Javier corre rápido”, donde rápido, aporta un significado extra al verbo que anteriormente no tenía, matiza el significado y enriquece la oración en su conjunto.

Otro ejemplo sería decir, “Antonio vive lejos”, “lejos” en ese caso, vendría a precisar y por tanto a modificar el significado del verbo vivir, aportándole una certeza concreta sobre el lugar en donde vive Antonio.

Algunos tipos de adverbios

Por extensión, es muy complicado repasar todos los tipos de adverbios que existen, sin embargo, es muy bueno conocer algunos de los tipos más comunes de adverbios con los que nos podremos encontrar habitualmente.

En primer lugar hablaremos de los adverbios de tiempo, los cuales tienen la función de precisar temporalmente cuando sucede una determinada acción. Por ejemplo: Volvió TARDE.

Los adverbios de lugar: Otro tipo muy común y que ya hemos desarrollado anteriormente, como al decir “Javier nació AHÍ”.

Los adverbios de orden: Nos vienen a organizar que acción sucedió primero en un orden cronológico. Por ejemplo “DESPUÉS decidió volver”

Los adverbios de afirmación: Informan sobre una decisión cierta sobre un aspecto, por ejemplo “CLARO, ¡quiero!”

Los adverbios de duda: Por ejemplo “QUIZÁS me ama”.

También podemos distinguir a los adverbios en función de su morfología, por ejemplo distinguiendo los simples “mal, bien, allí”, los cuantificativos “algo, poco, bastante”, o las locuciones adverbiales, es decir, grupos de palabras que funcionan como adverbios.

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